La Coctelera

Sensaciones sonoras

Melodías de ayer y de hoy, que pululan entre el pop más rabioso y melódico, el soul más emocionado y salvaje, el jazz más groovy e intimista, la bossa más elegante y la electrónica más placentera.
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Categoría: Aquellos 80

14 Noviembre 2007

Quisieron ser aberrantes y lo fueron. Irreverentes como pocos, consiguieron hacerse un digno hueco en el batiburrillo musical de aquello que acabaron llamando la Movida madrileña gracias a un buen puñado de delirantes canciones, que reflejan como pocas el desparpajo y la frescura de aquellos días. Un desparpajo que plasmaban con una malsana intensidad en sus alocados y divertidos conciertos de aquellos años, que un servidor disfrutó como pocos. Si, porque aunque no fueron ni los más famosos, ni los más respetados por la prensa, ni los que más vendieron, quizás si fueron de los más divertidos, sarcásticos y aberrantes encima de un escenario.

Glutamato Ye-Yé me engancharon rotundamente en la primavera del 82 con aquel alborotado pildorazo de pop yeye acelerado, deudor de los Ramones, que era Corazón Loco . Un auténtico torbellino de pop por la cara, repleto de energía y frescura, con una divertida letra y un estribillo irresistible que aún hoy es capaz de remover mis cimientos. Un tema que formaba parte de un espléndido EP, publicado por Dos Rombos, que es su obra maestra y de lo mejor que se hizo por aquí en aquellas fechas, donde además se incluían dos joyas más, la saltarina y aberrante Holocausto Caníbal, poseedora de una absorbente melodía y una desmadrada y pegadiza guitarra, además de la sinuosa Un hombre en mi nevera. Narcosis completaba el disco, aunque estaba lejos de la efectividad de los temas mencionados.

Un comienzo prometedor para la banda que Iñaki Fernández y los hermanos Recio, Ramón y Patacho , formaron a comienzos de los 80, y que lamentablemente no se consolidaría en trabajos posteriores. Capaces de lo mejor y de lo peor, la banda del bigote más excéntrico del pop español, fue alternando buenas y grandes canciones, con algunas bromas pesadas que bien podrían haberse ahorrado. Al margen de su excelente EP inicial, no consiguieron ningún disco redondo, de esos de degustación obligada, pero a lo largo de su carrera han aglutinado, como decíamos al principio, un buen puñado de temas memorables que si podrían confirmar un excelente grandes éxitos.

Así en Zoraida, que fue su siguiente trabajo, un mini-lp
bastante inferior y algo disperso, publicado también en 1982 por el sello Dos Rombos, encontramos un par de vibrantes y excelentes temas, Algo suena tic-tac y El microfilm, que tiene un bajo irresistible y donde nos encontramos hasta un sorprendente saxo. Otro de sus grandes temas, la enigmática y algo incomprensible, La balada de Karen Quinlan , la encontraríamos en la cara b de su siguiente single, publicado en el 83 para el sello Goldstein, un single para el que eligieron como cara A aquella irritante Comamos cereales. Luego un parón hasta el 84, donde ya con Ariola publican un nuevo mini-lp, con el que alcanzaron su mayor éxito, gracias a la nuevamente aberrante Todos los negritos tienen hambre y frío , que sin embargo sonaba más ácida y satírica en su versión de la maqueta. Un mini-lp bastante resultón donde deslumbra la que es para mi uno de los mejores temas de Glutamato Ye-Yé, la excelente ¿Has visto a mi chica a la sombra?, junto a las poderosas y pegadizas Recuerda Formentera y Temblando despertaré. Lástima que el disco se complete con la insípida versión del Canta con nosotros y una insufrible versión piano bar del Todos los negritos. Tras el aceptable éxito de este disco, repitieron formato con Ariola en el 85, sacando un nuevo mini–lp, titulado Guapamente, en el que soy incapaz de destacar un solo tema, aunque tanto Alicia como El rey del aftersun llegaron a sonar bastante en la radio.

Tras este disco, se replantean su sonido naif, se olvidan de
los soniditos y efectos juguetones, y se montan su primer disco grande que curiosamente sería su último disco, y al que titularían Vive Subida, publicado en el 86, con un sonido clásico de
pop-rock, con guitarras de las de toda la vida, con un lado acústico y otro que pretende ser más rockero, consiguiendo el que sin duda es su mejor disco desde su EP inicial, y donde incluyen pequeñas joyas acústicas como Nacido en EEUU, El desertor y Banderín de Enganche, enérgicos y adherentes arrebatos eléctricos como Hey tío ! y ¿Sabes lo que te digo? y pegadizos estribillos pop, como Cuando los chicos están bien y Dulce pequeña ramona que bien vale la pena recuperar.

Si amigos, a pesar de la irregularidad de sus discos, Glutamato Ye-Yé se merecen una mención especial. Canciones nos dejaron para ello, además de unos directos impactantes.

12 Junio 2007

Jonathan sings ! es uno de esos discos que no podrás dejar de tatarear. Un disco delicioso, repleto de alborotados y melosos estribillos, que recuperan toda la pureza e ingenuidad de los primeros años del pop y el rock. Encantador,emocionante, divertido, minimalista, bacilón y tremendamente adictivo. Así eseste disco que Jonathan Richman & the Modern Lovers publicaron para el sello SIRE en 1983. Uno de mis discos de cabecera de aquellos años, que he recuperado con alborozo estos últimos días, en los que el verano se acerca y la música fresca y directa reclama su protagonismo.

Un disco ideal para disfrutaren uno de esos ocres atardeceres a la orilla de mar, o en una de esas maravillosas noches estrelladas alrededor de una chispeantehoguera.

Jonathan Richman es sin duda uno de los personajes más singulares que pululan por el panaroma musical. Un auténtico trovador del siglo XX, simpático, naif y vital como pocos. Un tipo curioso e inclasificable que con sus primeros Modern Lovers, allá por el año 1976 se convirtió en uno de los primeros impulsores de la new wave neoyorkina con su ingenio y eléctricos chispazos sonoros, herederos directos de los primeros tiempos de la Velvet Underground, y que si embargo poco a poco fue desenchufando
su sonido, haciéndolo cada vez más acústico, y sencillo, dotándolo al mismo tiempo de una cálida cercanía e intimidad.

En Jonathan sings !, Jonathan Richman canta al amor, a la amistad y a las situaciones cotidianas con la naturalidad e ingenuo entusiasmo que tanto le caracterizan, a través de unos temas repletos de inspiración, que rozan la perfección pop, y donde las melodías fluyen casi espontáneamente a lomos de una parca pero eficaz instrumentación, así como de unas espléndidas armonías vocales, con claras reminiscencias de los mejores grupos vocales de finales de los 50.

Es un disco en el que podrás degustar tiernas baladas de cristalinas guitarras arropadas por un sigiloso hammond y la carcterística voz nasal de Richman acompañada por los coros de las nuevas voces femeninas del grupo, como en las emocionantes That summer feeling , Not Yet three, Somebody to hold me y You’re the one for me, además de impetuosos y alborotados ejercicios de pop saltarín al estilo de los grupos vocales de finales de los 50, que suena tremendamente fresco y vital como en las fantásticas Stop this car, Give Paris one more chance y This Kind of music, en la que se aprecia un efusivo trasfondo surfero. Y todo esto además de la excepcional balada I’m walking, que nunca me cansaré de oír, y en la Jonhatan Richman, acompañado de guitarra, bajo y batería nos pone el vello de punta.

Tras este espléndido disco Jonathan Richman nos siguió entregando discos memorables en esta misma onda como Rockin' and Romance (1985), It's Time For (1986), Surrender to
Jonathan
(1996) y hace tres años el flamante Not So Much to Be Loved as to Love (2004), que igualmente podrían haber sido los protagonistas de este post, aunque siempre me quedaré con este flamante Jonathan sings! Tiene 24 años pero sigue sonando tan fresco y actual como el primer el día.

Por otro lado, su época inicial para el sello Beserkley, más eléctrica y velvetiana, aunque igualmente naif, que abarcó desde 1976 hasta 1979 bien merece un capítulo aparte.


.

11 Abril 2007

Un brote reluciente y deliciosamente amargo de azul eléctrica emoción es lo que transpiran las perfectas melodías de efervescente pop-rock, con ricas armonías vocales, que nos han dejado a lo largo de su extensa y excelente discografía el grupo mallorquín La Granja. Y sin duda, una de las mejores maneras de acercarse a ellos, si es que aún no lo habéis hecho, podría ser degustando este excelente recopilatorio, que hoy os presentamos en Sensaciones Sonoras: Los mejores productos de la Granja , que el sello DRO publicó en 1997 y que aborda sus 5 primeros discos, publicados entre 1987 y 1994.

La historia de La Granja comenzó allá por el 86, cuando los héroes de la famosa movida languidecían sin remisión en manos de las multinacionales, y nuevos aires guitarreros de cierto trasfondo garagero y rockero comenzaban a brotar en nuestro horizonte musical. Eran los tiempos aquellos en los que o eras de los del Louie Louie o de los otros. Y fue entonces cuando aparecieron grupos tan saludables e intensos como La Granja, Las Ruedas, La Frontera, Los Cafres, o incluso aquellos primerizos Ronaldos. Grupos todos ellos que parecían volver a reivindicar la frescura e inmediatez del pop-rock primerizo y sin artificios.
Días en los que en mi equipo comenzó a sonar con insistencia un trepidante y descarado ejercicio, de explosivo garage de reminiscencias sesenteras, que respondía al nombre de
Sufro por ti. ¡Cuántas veces habré cantado aquello de “Un metro cuarenta de busto, tus anchas caderas y esos labios carnosos….!

Sí, lo habéis adivinado, era la excelente carta de presentación de estos cuatro muchachos mallorquines que se hacían llamar La Granja . Guillermo Porcel (voz), Carlos Garau (bajo), Miguel Gibert (batería) y Kiko Riera (guitarra) comenzaban así una estupenda trayectoria que acabaría confirmándoles como uno de los grupos más excitantes de la escena pop rock española. Un reconocimiento que no les ha llegado, y que sin embargo merecen. Y no les llegó, quizás porque se quedaron en tierra de nadie cuando arrancó el fervor indie. ¿Por qué? Porque a pesar de
seguir haciendo, grandes LPs y buenísimas canciones herederas de la mejor tradición
beat, de por ejemplo nuestros queridos Brincos, no consiguieron llegar al gran público (algo casi normal por estos lares), ni a la escena independiente (y aquí me incluyo
yo también), ya que no pertenecían a la avalancha indie, no hacían
noise pop,cantaban en castellano y sonaban en las radiofórmulas. Un ejemplo más de cómo un gran grupo puede quedar relegado casi al ostracismo por modas y prejuicios.

Les gustaba y les gusta el pop de los 60, el beat, el garage, la psicodelia, el glam de los primeros 70, y la new wave de finales de esa misma década. Y con todo eso consiguieron conformar un sonido de guitarras muy particular, rico en certeras melodías
y pegadizos estribillos, aderezados con sugerentes letras, que se
mostraba arrogante e impetuoso en ocasiones, y tierno y emotivo en otras. Si, la vieja mezcla de pop y rock interpretada con magia y precisión.

Y en este disco hay muchos y variados ejemplos de lo dicho, ya que es una excelente recopilación de sus 5 primeros LPs: La Granja (1987), Soñando en tres colores (1988), Azul eléctrica emoción (1989), Deliciosamente amargo (1991) y Medicina Natural (1994), todos ellos publicados por DRO. Un disco que incluye pop acelerado de inclinación anfetamínica como la fantástica Chap Chap , intensos arrebatos de energía garagera comoSufro por ti y Vitamina D , vibrantes medios tiempos de guitarras cercanas a los Byrds como esas estupendas Los chicos quieren diversión o ¿Por quien doblan las campanas? , exquisito pop de guitarras cristalinas que enlaza con los mejores Brincos como esa fantásticas Persiguiendo una Luz e Y si al menos, arrogantes impulsos nuevaoleros al estilo de los Beat de Paul Collins como la excelente Angel de Mañana o la trepidante Cansado de escuchar, nostálgicas odas de trasfondo dylaniano como la maravillosa Fuimos chicos rebeldes , bellos pasajes acústicos de aroma beatle como Medicina Natural y hasta lisérgicas historias como la sideral Barbarella.

Un disco redondo que retrata una parte importante de la discografía de La Granja , que no acabaría aquí, ya que continuaría en el 2000 y 2004, al amparo de sello aragonés Grabaciones en el Mar, con otros dos impecables ejercicios del mejor pop rock, sus discos El efecto dominó (2000) y Tobogán (2004).

Nota: los fragmentos musicales están tomados de la página de La Granja de Last.fm

10 Febrero 2007

Volvemos a los 80 con uno de los episodios más gloriosos de aquel revival garagero que se produjo en mitad de esa década, con este fantástico disco de The Miracle Workers, titulado Inside out , que el sello Voxx/Bomp Records publicó en 1985 .

Si,porque en medio del reinado del glamour del video clip, de las recargadas producciones y de los peinados imposibles, brotó desde lo más profundo de las catacumbas musicales, desde eso que llamamos underground, una inesperada y arrebatadora explosión de energía guitarrera y melódica, otra vuelta de tuerca hacia lo básico que reivindicaba la emoción de lo simple y directo, tomando como base el sonido de aquellos olvidados grupos de garage americanos, de mediados de los 60, que por aquellos días salían de las catacumbas gracias a recopilaciones como Nuggets y Pebbles. Sin duda una maravillosa explosión de serie B, que no trascendió a los grandes medios, pero que muchos disfrutamos y de la que este Inside Out fue uno de sus mejores exponentes.

Bien, ¿y llegados a este punto que podemos decir del disco? Pues amigos, que es un disco trepidante, robusto y absolutamente
vitamínico, que no se olvida de las melodías y que tiene una excelente producción de
Greg Shaw y Gary Stern que suministra a las canciones aquella frescura, espontaneidad y fiereza que poseían grupos del garage de los 60, como los Sonics, Seeds o Chocolate Watch Band.


Inside Out es un auténtico trallazo sonoro, toda una auténtica orgía de vitalidad emocional y juvenil, que revolucionará todas y cada una de tus neuronas. El artefacto ideal para devolverte a la realidad tras una mala racha, o para sacarte del sopor más insoportable. Un fantástico disco, tocado e interpretado con una asombrosa intensidad por estos chicos de Portland llamados The Miracle Workers, dominado por los primorosos y acelerados
guitarrazos de
Matt Rogers, la fiereza vocal de Gerry Mohr (en la
línea de Gerry Roslie de los Sonics) , el abrasivo hammond de Danny Demianknow y la contundencia rítmica de bajo y batería a cargo de Joel Barnett y Gene Traumann.

¿Qué no te lo crees? Sólo tienes que empezar a escuchar el disco y descubrir esos salvajes torbellinos sonoros, con poderosos riffs, herederos de los Kinks y los Sonics, rebozados de un abrasivo hammond, como esa fantástica That Ain’t Me, la explosiva Hey Little Bird, o la impetuosa 5:35, arrogantes y pegajosos ejercicios de distorsionado garage chicletero como la fantásticas Inside Out, que da título al disco, y la desesperada Love Has No time, impetuosos y adictivos desparrames sónicos como la trepidante Go Now que abre el disco, la irresistible Already Gone, y la impulsiva y vibrante One Step Closer To You (mi tema favorito del disco), y hasta distorsionados ejercicios de garage psicodélico, de intrincadas guitarras, como You’ll Know Why y Mystery Girl.

A continuación puedes escuchar fragmentos de los temas del disco cogidos de la página de Amazon


1. Go Now


2.
That Ain't Me


3.
Inside Out


4.
You'll Know Why
5.
Another Guy


6. Love Has No Time


7.
I'll Walk Away


8. 5:35


9.
Tears


10.
Already Gone


11.
Hey Little Bird


12.
Mystery Girl


13. One Step Closer To You

Los Miracle Workers sacaron algún disco más, pero desde mi punto de vista esta es su obra maestra.

Noto: la foto en blanco y negro está tomada de la galería de fotos de grupos de la web del sello Bomp

25 Octubre 2006

Mucho tiempo llevamos sin recuperar la frescura, inmediatez e inocencia pop de aquellos primeros años 80 en la rivera del Manzanares. Y para resarcirnos de ello, hoy traemos a Sensaciones sonoras a uno de lo grupos que mejor describen eso que en aquellos días se llamó pop por la cara, y que otros rebautizaron con desprecio como pop baboso. Señoras y señores, con ustedes uno de los grupos que mejores sensaciones nos dejaron en aquellos días, a pesar de no haber podido publicar nada más que un mini-lp años después de su separación en 1981: Los Modelos.

Los Modelos fueron uno de esos grupos capaces de crear pequeñas joyas de pop cristalino y efervescente, con carisma nuevaolero, y de apariencia adolescente, repletas de melodías con un poderoso poder adictivo que transpiran emoción y sentimiento por los cuatro costados. Pequeñas joyas que se han convertido en canciones inolvidables para los amantes del pop de guitarras sin complicaciones. Canciones que para muchos de nosotros permanecen hoy como obras indispensables del cancionero de aquella época.

Y es que, quién puede resistirse a canciones del calibre de Las gafas negras, El perdedor, Está bien, Cierra los ojos, Tenemos que hablarlo otra vez y Noche de lluvia en Madrid, todas ellas perfectas demostraciones del POP con mayúsculas que se hacía por aquí en aquellos días, heredero directo del mejor beat y pop español de los 60. Guitarras animosas y melancólicas, rodeadas de efectivos coros que arropan con precisión unas letras repletas de inquietudes adolescentes, que no me cansaré de escuchar y tatarear. Es el poder del pop directo y efectivo, que desarma todas tus defensas apoderándose de tus sensaciones más primarias.

Los Modelos, formados por Casilda Fernández (voz y coros), Ramón Garrido (voz, guitarra, coros), Guillermo Pérez de Diego (guitarra), Sergio Rodríguez (bajo y voz) y Patxi San Vicente (batería), arrancaron su andadura musical en el Madrid de 1980 junto a grupos como Los Secretos y Mamá, triunfando con sus primeras maquetas en la bulliciosa FM madrileña de aquellos días donde resaltaba con luz propia aquella maravillosa Onda 2, donde Juan de Pablos, Rafa Abitbol y Gonzalo Garrido, entre otros, nos sorprendían con la frescura, el desparpajo y las buenas canciones de aquellos nuevos grupos. ¡Qué tiempos aquellos donde las primeriza radio FM estaba poblada de interesantes programas musicales en Onda 2, Radio 3, Radio Popular, etc que apostaban con descaro por nuevas músicas y sensaciones! Pero bueno eso es una historia paralela que permitía que fluyeran grupos como Los Modelos, que curiosamente y a pesar de su éxito radiofónico no consiguieron sacar un disco en la endeble industria discográfica de aquellos días, hasta 1983 dos años después de su separación, gracias a que uno de los sellos independientes de la época, el sello MR de Paco Martín, que grababa entre otros a los Pistones, recopiló lo mejor de sus maquetas en un mini-lp que es un auténtica joya

Sin duda, un grupo que mereció muchísima más suerte de la que tuvo y que nos dejó parte del mejor pop del Madrid de los años 80.

Se esta haciendo tarde es hora de volver
Pero no tenemos nada que perder
No importa en el fondo da igual
Se esta haciendo tarde es hora de partir
Pero no tenemos sitio a donde ir
Tu eliges define el final

(Cierra los ojos)

A continuación podéis escuhar El perdedor uno de mis temas favoritos de Los Modelos.

Y también os dejo uno de los grandes clásicos de aquellos días para quien no lo haya escuchado aún, Noche de lluvia en Madrid

Nota1: la inclusión de los dos temas de los Modelos en el blog tiene el único fin de permitir descubrir y escuchar su música, a aquellos que no pudieron degustarla en su momento. Si alguno de sus autores o casa dioscográficas propietarias de los temas, consideraran que la inclusión de estas canciones en el blog, infringe sus derechos de autor, sólo tienen que ponerse en contacto conmigo y los temas serán retirados, muy a pesar de todos los que disfrutamos con su música.

Nota2:La foto está tomada del interesante artículo sobre Los Modelos de la web de Popes80.

14 Septiembre 2006

Años después de escucharlo por primera vez sigue manteniendo la frescura, vitalidad, entusiasmo y profunda emoción que le caracterizaba entonces. Hablamos de Too-Rye-Ay, esa pequeña maravilla que el polémico Kevin Rowland junto a unos remozados Dexy’s Midnight Runners sacaron a luz en la primavera de 1982 para el sello Mercury.

Aún recuerdo lo alucinado que me dejó este disco en su día, sus canciones, su sonido, su cercanía....En aquellos días, repletos de guitarras nuevaoleras que comenzaban a languidecer, y donde los sintetizadores del tecnopop y los pelucones postmodernos, comenzaban a triunfar, este disco supuso uno de esos descubrimientos trascendentales, que te demuestran que la música es ante todo sentimiento y emoción.

"Too- Rye-Ay" fue uno de los primeros discos que llegué a comprar. ¿He dicho disco? Bueno donde dije disco tendría que haber dicho cassette. Había escuchado en la radio algunos de sus temas: el festivo y adherente Come on Eilen que fue número 1 en medio mundo y un vibrante tema con toques soul, en cuyo título nombraban a mi idolatrado Jackie Wilson. Sí, habéis acertado, era el Jackie Wilson Said (I’m in heaven when you smile) del genial Van Morrison, que los Dexy’s versioneaban aquí. Claro, ni que decir tiene, que por aquellos días mi conocimiento de Van Morrison se limitaba a los Them, no habiéndome topado aún con su excelente discografía de comienzos de los 70, donde se incluía este tema. Pues bien, aún así, con ese mínimo conocimiento del disco, era tanta la atracción que esos dos temas habían generado en mi, que sin pensármelo mucho, invertí gran parte de mis ingresos de aquellos días de adolescente, en comprarme aquella cassette. Y señoras y señores, ¡¡como lo disfruté!!. No paró de sonar en mi radiocassette de aquellos días, ni luego en mi primer equipo compacto, ni ya en formato CD en mi equipo de alta fidelidad, en el que sigue sonando hoy en día con cierta regularidad.

Y es que Too-Rye-Ay es un disco tremendamente vital. Un disco lleno de soul, de “celtic soul” como parecen indicar en el trepidante tema que abre el disco “The Celtic Soul Brothers”.Un disco impulsivo, vibrante y sobre todo muy emocionante, donde vigorosos vientos, herederos de la mejor época de Stax, parecen pelear su primacía en cada tema , con unos violines de ciertas raíces celtas. Una extraña mezcla, que ya había desarrollado con éxito Van Morrison, en sus fantásticos discos de comienzos de los 70, ( Tupelo Honey, St Dominic's preview) y que los Dexy’s supieron rentabilizar al máximo en este disco, que suponía su segunda aventura discográfica tras su impactante y exitoso debut, de poderoso soul sureño, titulado Searching for the young soul rebels.

Es difícil trasladar en palabras la energía positiva que te genera este disco en temas como el archiconocido Come on Eileen, con su desenfadado aire campestre y esos juguetones violines, que acompañan a una contagiosa melodía de ritmo trepidante. ¿Quién se puede resistir a canturrear esta deliciosa canción y a corear desmadrado esos uooohs y ese too-rye-ay final? Y que me decís de ese trepidante comienzo de Let’s make this precious: vientos frenéticos, bajo contundente y hammond chispeante que desembocan en un delicioso y casi nostálgico aullido a cargo de Kevin Roland. ¡Que pedazo de tema ¡, Soul, palmas, coros, y mucha emoción. Let’s make this precious ¡!! Simplemente irresistible, como ese otro arrebato al estilo del clásico soul sureño,que abre la cara B, llamado Plan B, donde los violines y los vientos conforman una poderosa base rítmica que te impide dejar de moverte.

Pero como hemos dicho este es un disco vital, donde también hay cabida para la introspección y el recogimiento, gracias a estupendos medios tiempos de desgarrado soul de raíces gospel, como los que conforman la intensa All in all (this one last wild waltz) y la emotiva Old que con ese lánguido violín y preciosa flauta, describe perfectamente el sentimiento de respeto de Rowland, mientras canta “Old, may I sit down here and learn today?/ I'll hear all you say./I won't go away". Como decía antes, la emoción se palpa durante todo el disco, pero en estos temas se acrecienta. Y de que manera se acrecienta. Escuchar Until I Beieve in my soul realmente pone los pelos de punta, ya que es una intensa oda a esa necesidad que tenemos de encontrarnos con nosotros mismos,( I'll need tonight to sit and think about this / Think what to do) con un descarnado Rowland, que explota el carácter más desgarrado del soul, aunque con un curioso interludio jazzístico en mitad del tema, que te deja completamente anodado.

Un disco excepcional, al igual que el resto de la discografía de los Dexy’s, pero que en mi opinión merece el primer puesto entre sus discos, aunque nuestro amigo probertoj en El ruido de la calle no lo incluyera entre sus 101 mejores discos de los 80, y a pesar de que cada día me cautive más su tercer y último disco, Don’t Stand me down, publicado en 1985.

Si no conoces el disco y tienes curiosidad por ver como suena, aquí te dejo la página de Amazon donde podrás escuchar fragmentos de las canciones.

30 Junio 2006

Buena disposición y magia y precisión podrían definir perfectamente el quehacer de Nacha Pop, unos de los mejores grupos que aparecieron en aquel convulso Madrid de comienzos de los 80.

Curioso lo de los Nacha. A pesar de ser pioneros de la movida, con su pop rock vibrante y lleno de emoción, siendo uno de los primeros grupos de aquella famosa movida que grabaron un disco, y por cierto, un gran disco, sin embargo fueron de alguna manera “ninguneados” por los más “modernos” de la época, que despreciaron con saña discos tan memorables como sus dos primeros LPs, Nacha Pop y Buena Disposición. Dos discos que he estado escuchando estos últimos días, y que creo que es hora de reivindicar, porque hay pocos discos que se hayan hecho por aquí, que condensen tan magistralmente en un puñado de canciones, la frescura, fuerza y emoción del mejor pop rock surgido con y a raíz de la nueva ola.

Y si no, pruébalo, hazte con alguno de estos discos, que hasta hace poco pululaban por los saldos de las tiendas de discos más comunes, a precios muy asequibles, y prepárate a escuchar música hecha con mucha intensidad y emoción. Pero por favor, no te quedes en la archiconocida, excelente y nostálgica Chica de ayer, de su primer LP, titulado Nacha Pop, editado en 1980 por Hispavox. Adéntrate en el disco, y disfruta de canciones tan memorables como esa desgarrada Miedo al terror, de Antonio Vega, con esa melodía de bajo trepidante y jugosas guitarras, con esa pasional interpretación de Antonio y esa misteriosa y atractiva letra, muy en la línea del maestro Graham Parker, o en ese comienzo algo perezoso con sabor jamaicano de la estupenda Lloviendo en la ciudad, que al final se desparrama en un irresistible frenesí de vibrantes guitarras, muy del estilo de los primeros discos de otro maestro de la new wave, Joe Jackson, o en esos torbellinos de sudoroso rock nuevaolero que son la enrabietadas Eres tan triste y Déjame algo.

Nacha Pop era un buen disco, de un grupo prometedor en aquellos días, al que quizás le fallaba la endeble producción que Teddy Bautista realizó para este disco. Un disco que aún siendo bueno, para mi fue superado con creces por su siguiente vinilo, Buena Disposición, que fue editado por Hispavox, dos años después, en 1982.

Buena disposición es un disco redondo, a pesar de su producción, mal endémico de nuestros grupos en aquellos días. Un disco donde Nacha Pop alcanzan su mejor nivel como banda de pop rock directo, intenso y emotivo. Un disco que se abre con cuatro contundentes trallazos de efectivo pop rock, repleto de pegajosos riffs de guitarras y poderosas melodías, interpretados con una generosa intensidad y convicción: No necesitas más de Nacho, y Reflejo de ti, Juego Sucio y Tragaluz de Antonio Vega. Cuatro viscerales joyas repletas de uoooss, a las que le sigue una preciosa y descarnada melodía de Nacho, Buque que no llega, con uno bellos requiebros de guitarra y una fuerza vocal de las que ponen los pelos de punta. Intensidad y emoción que vuelven a aparecer en la cara B del disco con auténticos y maravillosos ejemplos de lo que se llamó pop por la cara, como las excelentes Alta Tensión, Atrás y Sonrisa de ganador, donde se demuestra una vez más que frescura y convicción, acompañando a vibrantes guitarras, y excelentes melodías constituyen un cóctel irresistible. Y para acabar este escueto recorrido por estos dos maravillosos discos, haremos una mención especial al tema quizás más bonito y pop de Buena Disposición, la preciosa Visiones, de Nacho García Vega, un auténtico monumento a la simpleza bien entendida y a la efectividad del pop:

Quiero vivir en do /con luces rojas en la oscuridad..../ Sueño con lo mejor /Poder bañarme en una distorsión / Deslizarme entre dos cuerdas hasta ti....

Archivado en Aquellos 80

30 Mayo 2006

Un espléndido disco de pop con alma soul. Intenso, vibrante, acelerado, impetuoso, tierno, desgarrado, y con toda la mala leche de la que era capaz en aquellos días, el imprescindible Elvis Costello en compañía de sus fantásticos Attractions. Así es Get Happy !!, el cuarto disco de Elvis Costello, tercero en compañía de los Attractions, que fue publicado en aquel ya lejano 1980 por el sello F-beat.

Lo que para cualquier otro mortal ya habría sido difícil, si no imposible, sacar tres discos consecutivos tan memorables como Mi aim is true, This Year’s model y Armed Forces, para Costello no sólo no fue algo normal, sino que rizando el rizo y superándose a sí mismo, nos entregó un cuarto disco más memorable aún, para mi superior a su anterior disco, Armed Forces, y con nada más y nada menos que 20 canciones en poco más de 45 minutos. Incontinencia musical, donde hay cabida para el pop rock más vibrante, inmediato y eficaz, los medios tiempos más desgarrados y emotivos, y el soul más dinámico y bailable. Todo ello empaquetado con un contundente y básico sonido, producido por Nick Lowe, que sonaba moderno y actual, pero que desprendía un impactante aroma a los viejos 60, a aquellas viejas bandas de soul instrumental como Booker T & The MGs, con ese delicioso y vibrante órgano revoloteando insistente, entre esas sencillas y al mismo tiempo complicadas melodías de múltiples vértices.

Me gusta este disco. Me gusta mucho. Se nota, ¿verdad?. Costello canta como nunca, con su habitual furia de aquellos días, y los Atractions suenan demoledores y muy convincentes (como casi siempre, por otro lado).

¿Dijimos soul? Si, soul, soul, soul trepidante al estilo de Stax..I can’t stand up for falling down, un viejo tema que interpretaron Sam & Dave, abre una de las caras. Una versión vigorosa, con un bajo machacón y un intenso órgano que te lanza a la pista de baile como un obús, al igual que la acelerada, Love for tender, que abre la otra cara, y donde se deja sentir la influencia del sonido Motown como en ese otro ritmo persistente y vigoroso de High Fidelity o en la maravillosa y contagiosa Temptations. Y cómo no, también tenemos soul más suave y reposado, intenso y emotivo, como la preciosa Secondary Modern, subrayada por un delicioso y abrasivo hammond al igual que Opportunity, o la cínica, irónica y sentida Possesion y la sureña y desgarrada Motel Matches.

¿Dijimos pop rock, vibrante, inmediato y eficaz? Si, vibrante e inmediato como el de la acelerada, y nerviosa The Imposter, todo un torbellino de fiereza incontenida. Pop elegante, de intensidad desbocada y teclados galopantes como King Horse, o Men Called Uncle. Pop exquisito de sencillas pero imposibles melodías, como B Movie con esa dominante línea de bajo que casi marca la melodía . Y pop vigoroso, lleno de fuerza y energía como en las intensas Black & White World y Five gears in reverse.
Y para acabar dejamos otras tres sorpresas con sabor 60: la pegadiza e irresistible Human Touch, una perfecta melodía con ritmo de ska, fruto de su colaboración en aquellos años con las nuevas hornadas de skatalíticos indomables como The Specials; la demoledora Beaten to the Punch, casi un desmadrado R&B pleno de hammond al estilo de los Artwoods pero puesto al día, y la impetuosa, y acelerada versión del clásico de los Merseybeats, I stand Accused que te dejará exhausto, pero tremendamente satisfecho con todo lo que has escuchado y bailado.

A estas alturas nadie va a descubrir a Elvis Costello & The Atractions, pero os aseguro que revisar y volver a escuchar discos como éste es toda una delicia para los sentidos. Ya sabes, Get Happy!!.

Sobre Sensaciones sonoras

Simplemente es la música que me acompaña... pop, rock, soul, jazz-funk-soul, bossanova y algo de electrónica relajada

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